La respuesta es monosílaba y sin titubeo, sí. Esto se debe a que el estrés genera que las personas aprieten o rechinen los dientes como medida de escape. Esa conducta decanta en un inevitable desgaste de las piezas dentales y molestias en la mandíbula, a eso lo denominamos bruxismo.

El nerviosismo, el estrés y la ansiedad son comunes en las sociedades modernas, por tanto también, todas las enfermedades asociadas a este estilo de vida.

Dato curioso: según algunas investigaciones las personas abren y cierran la boca entre 1.500 y 2.000 veces durante el día, pero también puede ocurrir en la noche y es cuando hablamos de bruxismo.

Para evitar esta condición se receta normalmente una ferula de descarga, que es utilizada en las noche para frenar los efectos del estres en la cavidad oral y las consecuencias como: dolor de muelas o molestias en los dientes, cara, dolor de cabeza y de cervical.

Dato curioso: Normalmente un diente que contacta con otro lo hace con una fuerza puntual de 10 a 35 Kg por diente, pero se eleva entre 150 a 300 Kg de carga puntual si la persona sufre de bruxismo.

Consejos:

  1. Apóyate en las distintas fórmulas para disminuir el estrés: ejercicios, distracción, relajación, compartir con amigos, hablar de los problemas.
  2. Evita el consumo excesivo de alimentos y bebidas que contengan cafeína, porque producen adrenalina y no permiten el estado de relajación.
  3. Asiste a un fisioterapeuta, puede ayudarte a controlar y relajar los músculos, corregir la postura y tratar el dolor maxilofacial masticatorio.
  4. Consulta con tu odontólogo para que te brinde una asistencia completa.