La molestia de la sensibilidad dental cuesta describirla, pero una vez que la experimentas no tienes duda de lo que es. Si consumes algo caliente o frío comienza la molestia, que no es más que la sensación producida por el desgaste de la superficie dental o lo que técnicamente se conoce como retracción del tejido gingival de las encías. Para hacerlo más simple, si el esmalte de los dientes no recubre las raíces, el nervio (pulpa) queda expuesto a la penetración de fluidos, esa es la razón del dolor.

¿Cómo combatirla?

  1. Lo más importante es asistir a un especialista para ser evaluado y así determinar el grado de la patología.
  2. Si el problema no es profundo, lo más seguro es que se medique pastas dentales especializadas para combatir la sensibilidad.
  3. Usar un cepillo dental de cerdas muy suaves.
  4. Disminuir el consumo de alimentos y bebidas ácidos.
  5. Evitar los alimentos con extremos de temperatura cálida o fría.
  6. No cepillarse de forma enérgica porque podría causar daños en las encías.
  7. Evita rechinar los dientes. En caso de sufrir bruxismo, lo mejor es asistir a un especialista.

El diente está compuesto de tres capas: el esmalte, la dentina y la pulpa. El esmalte está en constante desmineralización y remineralización, proceso de reconstitución que posee una balance natural. Si embargo, cuando no hay equilibrio y el primero domina sobre el segundo, comienza el desgaste  que expone al exterior la dentina, zona en la que se produce la estimulación del nervio.